Diario de Viaje – Portugal: Visitando Braga (Día 2)

Mi escapada a Braga fue totalmente espontánea, ya que ¡ni siquiera había pensado en ello con anterioridad! La casualidad surgió durante mi primera noche en el hostal. Mientras hablaba con Eva, una chica canadiense muy simpática, apareció mi ahora amiga Inés, una chica de Argentina. Casualmente, ella iba a ir a Braga al día siguiente y decidió invitarme a ir con ella.

Me pareció una idea genial así que, al día siguiente, a las 9 de la mañana, quedamos para desayunar. Al terminar, cogimos nuestras cosas y nos pusimos a caminar hacía la Estación de São Bento.

São Bento es una de las estaciones más bonitas he visto en mi vida. Podría ser una de ésas que protagonizan un deseado reencuentro o una dolorosa despedida de novela. Decorada con unos azulejos muy detallados – más de 20.000 -, las paredes de la estación representan hechos históricos y escenas diarias de la vida en Portugal.

CAMINO A BRAGA

El viaje hasta Braga fue entretenido. Hablamos sobre nuestras vidas y sobre un millón de temas triviales. Desde la cantidad de argentinos/as que viven en Barcelona – mi ciudad- a los motivos que nos habían llevado a viajar solas por Portugal.

Una hora y veinte minutos después estábamos en Braga, donde apenas caminamos 10 minutos para llegar hasta la catedral. Su aspecto, parecido a de la Catedral de Porto, no destacaba. A pesar de ello, se considera uno de los edificios del románico portugués más importantes del país.

Habiendo conocido el exterior y sin mucho interés por conocer su interior, decidimos descubrir el casco histórico de la ciudad. De este modo terminamos en Largo de Carlos Amarante, donde nos topamos con la Iglesia de Santa Cruz.

Desde allí cogimos la Calle de San Marcos y caminamos hasta el Jardín de la Avenida Central, donde nos documentamos sobre la ciudad en el Punto de Información Turística. También aprovechamos para preguntarles cómo llegar hasta la famosa iglesia de Bom Jesus do Monte.

Seguimos nuestra visita y decidimos acercarnos al arco neo-clásico de Porta Nova, la cuidada Igreja do Pópulo y el Convento dos Congregados. También aprovechamos para descubrir (un poco más) en el centro y en la vida de Braga.

Al llegar a la curiosa iglesia de Nossa Senhora-a-Branca, decidimos que era hora de comer así que buscamos un sitio donde disfrutar de la comida portuguesa. Fue una de las mejores comidas que hice en Portugal (y la más barata). Con el estómago lleno, nos acercamos a la parada de autobús más cercana. Allí cogimos un autobus – de la línea 2- con dirección a Bom Jesus do Monte.

BOM JESUS DO MONTE

Cuando el autobús se paró en la entrada a la iglesia, ambas nos fascinamos por la naturaleza que rodeaba el camino de acceso. Decidimos llegar hasta esta excéntrica iglesia andando. Descubriéndola desde abajo, desde donde se obtienen las imágenes más típicas y conocidas de este lugar. La verdad es que, para mí, resultó ser un acierto hacerlo así.

La iglesia vista desde arriba, una luz perfecta y la postal de Braga a nuestros pies durante el atardecer me sometieron a una especie de “trance”. No podía dejar de disparar mi cámara, ni dejar de sorprenderme al apartar la mirada del objetivo para seguir sorprendiéndome. No podía dejar de sentirme agradecida y afortunada por poder disfrutar de ese momento.

Definitivamente, Bom Jesus do Monte no deja a nadie indiferente. A pesar de que su personalidad pueda parecer “demasiado”, es uno de los lugares más bonitos que conocí en Portugal.

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I'm a twenty-one year old travel enthusiast in her way to start a solo one way journey. I really enjoy traveling slow, with the flow and getting to have a life on the different places I go. My other passions are reading poetry, writting and capturing life through my camera lenses! Follow me in this adventurous journey!

2 commentarios

  1. […] of Porto (I think I had never loved an European city that much before), the interesting village of Braga and the Bom Jesús Do Monte Church and the cosmopolitan […]

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  2. […] y me dirigí a la cocina de mi hostal. Allí me encontré con Inés, mi amiga argentina con la que me fui a explorar Braga el día anterior. A ambas nos tocaba rehacer las mochilas y marcharnos de Porto pronto, así que […]

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